las soluciones

Enfócate en las soluciones

El mundo está conformado por dos tipos de personas, las que crean problemas y las que aportan soluciones. ¿Quieres ser de los segundos? Te damos claves para lograrlo.

El cerebro, una máquina compleja que nos puede jugar malas pasadas

El cerebro es un órgano con una gran plasticidad, tanto para bien como para mal. Los seres humanos contamos con un neocórtex que nos permite realizar operaciones complejas y racionales teniendo en cuenta múltiples factores.

El problema está en que, al final, acabamos cayendo en rutinas o hábitos. Si el hábito es bueno, la inercia será positiva pero, como sea malo, caeremos en inercias autodestructivas. El cerebro es un arma de doble filo y le resulta fácil acostumbrarse a lo que conoce, así que está bien saberlo.

Lo peor que puede pasar en estos casos es el sesgo de confirmación. Nos centramos en los problemas y, al final, solo acabamos pensando en estos, y no en las soluciones. Vamos, el “ya decía yo…” de toda la vida. Al final, nos costará mucho más ordenar aquello que haya que ordenar porque magnificaremos cualquier contratiempo.

Pablo Malo @pitiklinov ·20 mar.

“El sesgo de mi lado” se produce cuando las personas evalúan las pruebas, generan evidencias y comprueban hipótesis de forma sesgada hacia sus propias opiniones y actitudes previas. La magnitud de este sesgo muestra muy poca relación con la inteligencia.”

¡Está claro que no te conviene esta dinámica! Aquí te indicamos cómo centrarte en las soluciones y no en los problemas. Esto es fundamental para que le des una vuelta y conviertas la negatividad en positividad.

Cómo enfocarte en las soluciones

Como principio general, tienes que acercarte a un problema con la actitud de “lo voy a arreglar”. Solo cuando compruebes fehacientemente que la situación se escapa de tu entendimiento, hay que buscar ayuda externa.

Esto supone un cambio cualitativo porque no te centrarás en los problemas, sino en las soluciones.

El resultado, a la larga, es que tendrás menos situaciones complicadas porque enviarás esa información al entorno. Recuerda que somos energía y que creamos la realidad con el pensamiento, como quedó demostrado en el experimento de la doble rendija.

Por otra parte, tienes que ser realista, no eres Superman y no siempre lo sabrás todo. Cuando haya un problema cuya resolución se te escape, tienes que pedir ayuda. Y eso no es una humillación, es, simplemente, no perder el tiempo ni frustrarte. Esto hará que emplees mejor tus esfuerzos diarios y te sientas mejor.

Dicho esto, la actitud inicial es fundamental para que te vaya mejor. Sustituir el “no puedo” por el “voy a arreglarlo” parece naíf, pero es efectivo y, a la larga, se nota la diferencia. Vale la pena cambiar la historia. 

A modo de resumen

Enfocarte en las soluciones hará que la vida te vaya mejor y fluya en todos los sentidos. Vale la pena intentarlo y cambiar las dinámicas negativas.  ¿Te han interesado estas reflexiones? Entra en la web de Targgie o en nuestro perfil de Instagram.

Fuente de la imagen: https://unsplash.com/photos/8YG31Xn4dSw

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