las circunstancias nunca van a ser perfectas

Las circunstancias nunca van a ser perfectas porque no son predecibles ni controlables

Esto es obvio pero, aunque no te lo parezca, muchas veces no lo tenemos claro. Queremos explicar por qué las circunstancias nunca van a ser perfectas y cómo solucionarlas. 

Las circunstancias nunca van a ser perfectas (y lo tienes que saber)

La vida no sale siempre como queremos y eso nos genera frustración. Esa es una reacción humana lógica y, si es puntual, no hay que darle vueltas.

El problema es que nuestro cerebro es una máquina casi perfecta que nos hace ser predecibles y predecir comportamientos. Y esta actitud, en líneas generales, es positiva. Por lo tanto, cuando algo se malogra por un factor externo, estamos en shock porque nuestro cerebro no lo entiende.

Hay cosas que no dependen de nosotros: una pandemia, la enfermedad de un ser querido o una crisis económica son hitos que no podemos controlar. Dicho esto, podemos trabajar mejor o peor en estos contextos. 

Sol de Mitjanit Psicologia @SMitjanit ·5 ago. 2020

Cuando nos pasan imprevistos o alguna situación con la que no contamos, tenemos tres opciones: dejar que nos defina, dejar que nos absorba o aprovecharla para que nos haga más fuertes. #crecimientopersonal #afrontamiento #psicología

Pasarlo mal un tiempo es natural. ¿Pero realmente vale la pena acabar jodido siempre por un contratiempo? Vamos a darle la vuelta:

1. Nada dura eternamente

“Esto también pasará” es una frase que tienes que aplicar en tu vida. Las situaciones buenas y malas acaban, de manera que dependerá de cómo te tomes tú las cosas. El mejor consejo que te podemos dar es que no te sobreexcites ante hitos positivos o negativos. 

Recuerda que el cóctel de hormonas que se genera en eventos es pasajero. Por lo tanto, disfruta de los buenos momentos en su justa medida y no te fustigues en los malos.

2. Lo que no puedes controlar no es culpa tuya

El sentimiento de culpa es un lugar común en familiares de enfermos crónicos. Y es fundamental señalar que hay cosas en las que no tenemos posibilidad de intervención y, por lo tanto, tampoco responsabilidad. Fustigarse no tiene ningún valor en ningún sentido. 

Incluso hay una cosa que has de saber: cuando eres responsable de una acción, no lo eres de la reacción de la otra persona. Alguien se puede tomar a mal una acción tuya por sus propios conflictos, pero no porque sea objetivamente mala.

3. Las circunstancias te ayudarán a mejorar

Las situaciones complicadas que no controlas te ayudarán a llevarte al Un problema es que no sabemos ponernos límites, y eso de por sí es problemático. Por lo tanto, puedes salir fortalecido de situaciones incontrolables porque te eliminarás responsabilidades y serás resiliente.

Las circunstancias incontrolables y que no salen bien son, al final, un aprendizaje. Y cuando interiorices esto ganarás en bienestar personal y, por qué no decirlo, en paz.

A modo de conclusión

La certeza de que las circunstancias nunca van a ser perfectas, paradójicamente, te dará paz. ¿Tienes interés en mejorar en tu día a día? ¡Síguenos en nuestra newsletter y en el perfil de Instagram!

Fuente de la imagen: https://unsplash.com/photos/jzTQVxCyKYs

Sin comentarios

Dejar un comentario