la serenidad

LA SERENIDAD ES ACEPTAR QUE LAS COSAS SON COMO SON

Las ideas de tranquilidad y serenidad están distorsionadas en ocasiones, transmitiendo una impresión errónea. En esta entrada te explicamos con detalle en qué consiste la serenidad y los elementos que has de valorar. 

La serenidad, definición y por qué no has de confundirla con la inacción

La definición de serenidad podría ser la de aquel estado mental que asume una situación y la acepta tal y como es. En cierto sentido, puede tener similitudes con el estado de ataraxia, es decir, mantenerse imperturbable a pesar de las circunstancias,  que propugnaba el filósofo griego Epicuro.

Ahora bien, y como en tantas otras cuestiones, el problema está en cómo tomamos esta definición. Muchas veces (demasiadas), confundimos la serenidad con acción ante las situaciones, y esta es una verdad solo a medias. Efectivamente, actuar con serenidad implica no intentar cambiar aquello que no se puede cambiar, pero no necesariamente actuar con una actitud conformista. 

Psic.Erika Delgado @psicoerika_ ·22 abr. 2016

Conserva tranquila tu mente para que pueda brindarte la serenidad que te fortalece. #psicología

Como tantas otras veces, estamos ante una cuestión de actitud. ¿Cuáles son los aspectos que has de valorar para que no caigas en confusión? Toma nota, porque esto te va a interesar:

1. Pregúntate si tu actitud es la más cómoda

Lo primero que has de hacer es plantear la cuestión con honestidad contigo mismo. Si aceptar una situación no es lo cómodo para ti, seguramente no estarás actuando desde el conformismo. Por lo tanto, este primer filtro es muy útil para comprobar si estás haciendo lo correcto. 

2. Analiza si no puedes cambiar nada

La segunda cuestión que has de valorar es si tú tienes alguna capacidad de cambiar la situación. A veces, hay partes de una situación que no puedes cambiar, pero otras sí, Esto implica, pues, hacer un ejercicio de toma de distancia emocional para valorar la situación fríamente. Y si necesitas darte un tiempo, no lo dudes. 

3. Valora si tus metas a medio y largo plazo son realistas

Las metas a medio y largo plazo pueden implicar cambios o correcciones de rumbo. Aceptar una situación con serenidad implica, también, asumir si existen limitaciones o si no eras realista de entrada. Esta valoración se hace, pues, importante para ti y para tus objetivos. Quizás al principio duele, pero a la larga te compensará este análisis. 

4. Comprueba si es más útil la aceptación que no resignarse

En ocasiones, la aceptación y, por lo tanto, tomar las cosas con serenidad, es más útil que no resignarse. Y, ojo, cuando hablamos de utilidad nos referimos a aquello que, a la larga, es mejor para ti. Por lo tanto, y más allá de comprobar si podías hacer más, pregúntate si a la larga asumir una limitación es mejor que no hacerlo.

A modo de conclusión

La serenidad, bien enfocada, es una actitud propia de las personas sabias y maduras. En consecuencia, es bueno que sepas distinguirla del conformismo. ¿Te ha gustado este artículo? En el blog de Targgie o en nuestro perfil de Instagram encontrarás varios consejos sobre desarrollo personal. ¡Visítanos!

Fuente de la imagen: https://unsplash.com/photos/uQ6ocPD59nU

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